Evitaron el paso de máquinas topadoras por territorio Lule

Los integrantes de la Comunidad Lule de Finca Las Costas decidieron frenar ayer el paso de tres máquinas que ingresaron a desmontar en el territorio que reclaman como ancestral haciendo el desmonte de una presunta senda.

Evitaron el paso de ...
6724-originarios-evitaron-el-paso-de-maquinas-por-territorio-lule.jpg, image/jpeg, 900×600

NDS | 24 mar 2017

Foto: Una mujer decidió sentarse en la pala de una topadora para detener su paso por el territorio Lule.

Así lo indicó uno de los voceros de la comunidad, David Torres, al indicar que las acciones fueron realizadas por el empresario Carlos Bellini, quien también tiene parte de sus tierras en la zona, aunque a 100 metros de los catastros que la comunidad reclama como territorio.

Los problemas con Bellini se arrastran desde 2014, cuando este quiso disponer una casilla de madera en las tierras de los Lules. En aquel momento se logró una medida de no innovar que prohibía a Bellini y a los Lules a generar acto posesorio alguno.

Ayer cerca del mediodía los problemas resurgieron cuando el empresario, que tiene un loteo en las tierras que le pertenecen, dispuso dos retroexcavadoras y una pala para “voltear el monte”, dijo Torres.

El vocero Lule indicó que se hicieron las consultas a la Secretaría de Ambiente, en donde se le negó haber autorizado el paso de las máquinas por el lugar, aunque sí dijeron que Bellini estaba autorizado a realizar ese tipo de apertura de senda, pero en otra parte del terreno.

En principio, los Lules entendieron que Bellini quiere una salida de su loteo por las tierras de ellos, pese a que tiene la salida de su propiedad que colinda con villa Santa Rita.

Denuncian amenazas

Ayer el presidente de la comunidad, Mario Tolaba, se encontraba en la Comisaría 104 del barrio Palermo realizando las denuncias por presunta usurpación y amenazas en contra de Bellini. En la denuncia sumaron la presunta desobediencia judicial, dado que entienden que la orden de no innovar dictada desde el Juzgado Penal 1 sigue vigente.

Mientras, la comunidad seguía en asamblea permanente para evitar el avance de las máquinas, cuyo paso fue primero evitado por María Saravia, la secretaria de actas de la comunidad.