Los mocovíes y la constelación de “La Caza del Avestruz”

súris

Para el pueblo mocoví, del Gran Chaco, cuyo idioma es suma-mente parecido al toba, varias son las historias, y difícil de dis-cernir cuál la originaria. Cuentan que encontraron una vez un avestruz y los perros lo persiguieron. Subió el avestruz al cielo y allí se quedó, siendo éste, el Saco de Carbón.

A esa historia, se agrega esta otra versión: En el cielo hay un casal de avestruces, el macho va adelante, la hembra sigue al esposo. Cuando es su época, se juntan y ponen su nido cuando viene el buen tiempo (junio-julio en el Chaco se juntan para poner los huevos). De este nido, salen muchos pichones que son criados por los padres. Cuando llega la primavera, los pichones bajan a la tierra para comer las flores, y para que las gentes tengan con que alimentarse.

Otra de las formas de ésta constelación que contiene a la Cruz, según los mocovíes, es la siguiente: Al Crucero llaman Amanic, esto significa, avestruz. Cuentan que corriendo un mocoví a un avestruz hasta el horizonte, el avestruz trepó por el cielo donde quedó formando su figura con las estrellas, y que de ésta conformación, se forma el Crucero (Cruz). Según parece aquí, la Cruz del Sur con el Saco de Carbón que es el cuerpo, correspondería al avestruz, Alfa Centauri al indio que lo perseguía, y para otra historia, Beta Centauri, el perro que acompañaba al indio cazador.

Y aquí cerramos las historias mocovíes, con ésta: “En tiempos remotos, en que el Dios había creado el mundo tal como existe, al poblar la tierra de seres vivientes había colocado a dos animales, el Avestruz y el Perro en medio de un rincón espléndido de la tierra, donde disponía cada uno de cuanto pudiera necesitar: campos, pastos, ríos, granos, alimentos, etc. y así vivir todos en paz. Pero un día, hubo discordia entre ambos, y como el Avestruz le aplicó una fuerte patada al Perro, éste, muy enojado lo persiguió para darle caza, de este modo, corrieron de un lado hacia otro por toda la superficie de la tierra. Y cuando el avestruz vio un inmenso árbol que llegaba al infinito se subió en él, creyendo salvarse de su perseguidor, pero el Perro que olfateando llegó al pie del árbol, trepó por él y siguió a su per-seguido. Viendo el Dios de ellos tanta persistencia en vengar sus faltas, decidió castigarlos, convirtiéndolos en estrellas, y es así como aún se ve al Avestruz perseguido por un Perro.


LEYENDAS INDIGENAS

En el siguiente enlace se encuentra información general sobre leyendas:
http://www.cuco.com.ar/argentina.htm