Pueblos originarios acampan en reclamo de propiedad de tierras

LA MENTIRA TIENE PATAS CORTAS, DICEN… Y LA TRAICIÓN TENDRÁ ESTOS ROSTROS?

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Macri realizó varias promesas para con los pueblos originarios en campaña; ahora, recibe reclamos…

Pueblos originarios de la provincia norteña argentina de Salta acampan en el centro de Buenos Aires para reclamar no ser desalojados de las tierras donde viven y pedir una prórroga legislativa que les dé tiempo para obtener los títulos de propiedad.

Uno de los caciques de los pueblos originarios, Isidro Segundo, dijo a Efe que su comunidad no quiere ser desalojada de su tierra en la ciudad salteña de Tartagal, razón por la que acampan y piden el otorgamiento de una prórroga para obtener el título de propiedad del lugar donde vive “hace 45 años”.

El acampe comenzó la semana pasada pero no tiene fecha de finalización, según explicó Segundo, quien determinó que ellos no se moverán hasta no tener respuesta del Gobierno y los diputados voten a favor de la prórroga de la ley que les permita tener más tiempo y obtener los títulos de propiedad.

En este sentido, fuentes oficiales del Ministerio del Interior argentino aseguraron a Efe que este es un tema en el que debe intervenir la provincia y el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI) y la única competencia del Gobierno nacional es la construcción de obras de infraestructura de luz, agua y cloacas.

Por su parte, desde el Ministerio de Asuntos Indígenas de Salta aseguraron que las autoridades de los pueblos originarios están tratando la cuestión con el INAI y que deberán esperar hasta noviembre, mes en el que se vence la prórroga.

Dónde está el terreno

Si bien el cacique no pudo dar detalles precisos sobre las características del terreno, sí se puede describir su ubicación en el Departamento de San Martín, ciudad salteña de Tartagal que limita con Bolivia.

Con relación a la falta de información sobre esas tierras, otro de los acampantes, Gabriel Espinoza, agregó que nunca se hicieron relevamientos demográficos, ni tienen luz y agua, señaló que “aparecieron nuevos dueños”, y es por eso que temen que el Gobierno les entregue las parcelas a ellos.

Para la comunidad originaria, esas tierras tienen un gran valor por su historia, ya que al menos tres generaciones habitaron allí, así como por su utilidad, porque a partir de ella practican la actividad agricultora y cuidan a los animales que poseen porque “no se puede vivir de otra cosa”.

Espinoza detalló que ninguno de ellos terminó el colegio secundario y, si alguno lo hizo, no los aceptan en ningún puesto laboral, razón por la que toda la comunidad trabaja con las tierras de la ciudad de Tartagal.